Empresas maltesas e impuestos

Malta es un Estado miembro de la UE desde mayo de 2004 y se está convirtiendo cada vez más en un renombrado centro de servicios financieros que ofrece un entorno atractivo y competitivo para los negocios y las inversiones internacionales. Un régimen fiscal favorable respaldado por un acuerdo alcanzado con la Unión Europea favorece aún más la posición de Malta como una jurisdicción muy atractiva para los inversores que desean establecer en Malta la base para sus actividades internacionales. Las empresas registradas o domiciliadas en Malta gozan de una amplia gama de beneficios que incluyen bajos costes de mantenimiento, fuerza laboral cualificada y multilingüe, así como una extensa red de tratados y otras formas de incentivos fiscales.

El sistema fiscal maltés considera a una empresa domiciliada en Malta si se constituyó en Malta o, en caso de un organismo de personas extranjeras, si el control y la gestión se ejercen en Malta. El impuesto estándar es del 35% sobre los ingresos imponibles de la empresa. Sin embargo, en vista de que Malta adopta el sistema fiscal de imputación íntegra, en caso de distribución de dividendos, cualquier impuesto pagado por la empresa se le abona completamente a los accionistas con el fin de evitar la doble imposición de los beneficios empresariales. Esto les da derecho a los accionistas a recibir un reembolso de los impuestos pagados por la compañía que exceda del impuesto sobre la renta de los accionistas.

Impuestos de empresas maltesas

La legislación fiscal de Malta prevé cuentas fiscales diferentes para las distintas fuentes de ingresos, concretamente: la Final Tax Account (FTA) (Cuenta Fiscal Final), la Immovable Property Account (IPA), (Cuenta sobre los Bienes Inmuebles), la Foreign Income Account (FIA) (Cuenta de Ingresos del Exterior), la Maltese Taxed Account (MTA) (Cuenta Gravada en Malta) y la Untaxed Account (UA) (Cuenta no Sujeta a Impuestos).

La atribución de los ingresos imputable a la diferente contabilidad fiscal es un aspecto importante del sistema tributario maltés, ya que tiene un impacto directo sobre las devoluciones que pueden ser reclamadas por los accionistas de las empresas de Malta tras la distribución de beneficios.

Cuando una empresa de Malta distribuye dividendos, la devolución de los impuestos pagados por la empresa maltesa es exigible siempre que dichos dividendos sean distribuidos fuera de los beneficios asignados a la Cuenta de Ingresos del Exterior o a la Cuenta Gravada en Malta. Distribuciones de la Cuenta Fiscal Final y de la Cuenta sobre los Bienes Inmuebles no dan lugar a devoluciones de impuestos a los accionistas.

Los beneficios atribuidos a la Cuenta Fiscal Final incluyen los ingresos que han sido sujetos a una retención fiscal final, los beneficios derivados de las ganancias de capital sobre los bienes inmuebles que han sufrido el impuesto a la transferencia de propiedad, ciertos ingresos por inversiones y ganancias que gocen de créditos fiscales según lo establecido en las diferentes leyes de incentivos. Los beneficios atribuidos a la Cuenta sobre los Bienes Inmuebles son aquellos beneficios, ganancias o ingresos derivados, directa o indirectamente, de la propiedad de bienes inmuebles situados en Malta.

El resultado de operaciones o los ingresos pasivos que no se asignan a la Cuenta Fiscal Final o a la Cuenta sobre los Bienes Inmuebles, se atribuyen a la Cuenta de Ingresos del Exterior o a la Cuenta Gravada en Malta dependiendo de la fuente de dicho ingreso. Los dividendos distribuidos por la Cuenta Gravada en Malta y por la Cuenta de Ingresos del Exterior originan devoluciones de impuestos malteses gravados a una empresa registrada en Malta (incluyendo sus filiales en Malta). Dichos reembolsos se pagan a los accionistas específicamente registrados para recibirlos y la medida de los impuestos así reembolsada depende del tipo y de la fuente del ingreso obtenido por la empresa operativa en Malta (remítase a la sección relativa a la devolución de impuestos).

Participating Holding

Una participación se considera participating holding al capital cuando otorga al accionista al menos dos de los siguientes derechos:

  • El derecho al voto;

  • El derecho a los beneficios disponibles para su distribución (a los accionistas);

  • El derecho a los activos disponibles para la distribución en caso de liquidación de dicha empresa.

Este tipo de participación accionaria en sociedades y sociedades en comandita cuyo capital está dividido en acciones es considerada una participación accionaria cuando cumple con una de las siguientes condiciones:

  • una empresa posee directamente al menos el 10% de la cuota de capital de la sociedad, cuyo capital esté total o parcialmente dividido en acciones. La holding debe conferir un derecho a por lo menos el 10% de dos de las siguientes operaciones:

  1. Derecho al voto;

  2. Beneficios disponibles para su distribución; y

  3. Bienes disponibles para distribución en caso de liquidación; o

  • una empresa es un accionista de capital en una sociedad y la sociedad accionista tiene derecho a su opción de pedir y adquirir la totalidad del saldo de las acciones no poseídas por dicha sociedad en la medida permitida por la ley del país en donde los títulos accionarios se poseen; o

  • una empresa es un accionista de capital en una sociedad y la sociedad accionista tiene derecho de adquisición preferente en el caso de propuesta de cesión, reembolso o cancelación de todas las cuotas de capital de la empresa que no pertenecen a la sociedad accionista de capital; o

  • una empresa es un accionista de capital en una sociedad y tiene derecho a formar parte del Consejo de Administración o a designar a una persona que la represente en el mismo en calidad de director; o

  • una empresa es un accionista de capital que posee una inversión por un valor total, a la fecha o fechas de adquisición, de un mínimo de €1.164.000 (o su equivalente en moneda extranjera) en una sociedad a condición de que posea el paquete accionario por un periodo ininterrumpido no inferior a 183 días; o

  • una empresa es un accionista de capital en una sociedad cuando la posesión de dichas acciones sirva al fomento de sus propias actividades y con la condición de que la participación no sirva como disponibilidad financiera para una actividad comercial.

Para dichas participaciones han sido adoptadas ciertas medidas contra los abusos. Estas medidas establecen que la sociedad extranjera cumpla con alguna de las siguientes condiciones:

  • que sea domiciliada o constituida en un país miembro de la UE; o

  • que sea sujeta a impuestos en el extranjero de al menos el 15%; o

  • menos del 50% de sus ingresos proviene de intereses pasivos o regalías.

Si las pruebas anteriores no funcionan, entonces las dos condiciones siguientes deben ser satisfechas:

  • la participación de la empresa maltesa no debe ser una “inversión de cartera”; y

  • el ente no domiciliado o sus ingresos pasivos no deben ser sujetos a ningún impuesto extranjero inferior al 5%.

Las inversiones efectuadas por las empresas maltesas en el capital de las sociedades en comandita cuyo capital no está dividido en acciones constituyen una participating holding si se satisface cualquiera de las condiciones arriba mencionadas.

Una participación no se considerará participación en el patrimonio si se trata de una participación a una compañía inmobiliaria. Una compañía inmobiliaria es una compañía que posee bienes inmuebles situados en Malta, o cualquier derecho sobre dichos bienes, o una compañía que posee directa o indirectamente acciones o intereses en un organismo que posee bienes inmuebles. Esta definición no se aplica a las empresas que ejercen una actividad comercial o de negocios en Malta y sean dueños de fábricas, almacenes u oficinas utilizados con el único fin de llevar a cabo dichas actividades, siempre que dichos inmuebles no excedan del 50% los activos totales de la empresa y que la empresa no lleve a cabo ninguna actividad de la cual se deriven directa o indirectamente ingresos de un bien inmueble situado en Malta.

Exención fiscal sobre beneficios de capital

Los ingresos derivados de una participación accionaria o de la enajenación de dicha participación dan derecho a una exención fiscal sobre los beneficios de capital. Esto comprende la exención de impuestos, dividendos y ganancias derivados de dichas participaciones. Los ingresos derivados de una participación accionaria que da derecho a una exención fiscal sobre beneficios de capital, puede no ser declarada en la declaración de la renta de la sociedad.

Recientemente, el régimen de exención fiscal se ha ampliado para incluir la enajenación de acciones de una empresa maltesa. Ahora es posible para un holding maltés transferir las acciones en una empresa que opera o tiene una actividad comercial en Malta sin ninguna incidencia en los impuestos de Malta.

En el caso de los ingresos que provengan de una participación accionaria y que por lo tanto tienen derecho a una exención fiscal sobre los beneficios de capital, se puede optar por pagar el debido impuesto y pedir una devolución del 100%.

Los dividendos o beneficios derivados de una participación accionaria o de la transferencia de dicha participación serán exentos del impuesto sobre la renta en Malta. Los dividendos derivados de las cuotas de acciones adquiridas después del 1º de enero de 2007 sólo estarán exentos cuando cumplan las disposiciones contra los abusos descritas anteriormente. Las mismas disposiciones contra los abusos también se aplicarán a partir del 1º de enero de 2011 a las cuotas de acciones adquiridas antes del 1º de enero de 2007.

Devolución de impuestos

Tras recibir un dividendo de una empresa maltesa de su propiedad, los accionistas tendrán derecho a una devolución de 6/7 del impuesto total pagado (incluyendo los impuestos pagados en el extranjero). La devolución total de impuestos, sin embargo, se limitará a los impuestos de Malta, por lo que la tasa impositiva efectiva pagada en Malta será equivalente a un máximo de 5%.

La devolución de impuestos se reduce a 5/7 del total de los impuestos pagados cuando el dividendo es distribuido de beneficios derivados de intereses pasivos o regalías. En este caso el impuesto neto pagado en Malta es equivalente a un máximo del 10%.

Los intereses pasivos o regalías consisten en ingresos por intereses o regalías que no derivan directa o indirectamente de una actividad comercial o empresarial a la que ya se le haya aplicado un impuesto en el extranjero (directo o retenido) a una tasa inferior al 5%.

Los 6/7 y 5/7 de la devolución de impuestos no podrán aplicarse en aquellos casos en los que el dividendo se pague de las utilidades asignadas a la cuenta de ingresos en el extranjero y para los cuales la empresa ya haya pedido la deducción por doble imposición.

Se concederá una devolución de impuestos de 2/3 del total de impuestos pagados si la empresa maltesa que distribuye los dividendos ha pedido la deducción por doble imposición, que no sea el crédito fiscal a tanto alzado por impuestos pagados en el exterior (Flat Rate Foreign Tax Credit: FRFTC). En caso de que la empresa haya pedido la deducción, la devolución de impuestos se calcula sobre los impuestos pagados en Malta y no sobre el total de los impuestos pagados. El crédito fiscal a tanto alzado por impuestos pagados en el exterior reduce la tasa inicial del impuesto societario del 35% al 18,75% (antes de la devolución de impuestos).

La devolución de impuestos se calcula sobre el impuesto aplicado, al bruto de la desgravación derivada de tratados fiscales, la desgravación unilateral y la desgravación del impuesto sobre la renta que deriva del régimen del Commonwealth británico. Esto implica que los impuestos extranjeros pueden ser tomados en consideración a fines de la devolución, con la condición de que la devolución máxima no supere los impuestos pagados en Malta. En el caso de crédito fiscal a tanto alzado por impuestos pagados en el exterior, la devolución de impuestos se calcula únicamente sobre los impuestos pagados en Malta.

Por ejemplo, si la empresa maltesa utiliza el crédito fiscal a tanto alzado por impuestos pagados en el exterior (Flat Rate Foreign Tax Credit: FRFTC), que es uno de los cuatro mecanismos disponibles para la deducción por doble imposición, según la legislación fiscal maltesa, cualquier devolución fiscal se limitará a 2/3 de los impuestos pagados en Malta. Esto significa que el impuesto máximo efectivo pagadero equivale al 6,25%, el cual puede ser reducido aún más en función de los gastos que haya tenido la empresa.

Se puede exigir una devolución de impuestos cuando una empresa presente a las autoridades fiscales los estados financieros auditados donde se indique la distribución de dividendos, así como una declaración de impuestos completa. La devolución de impuestos se pagará en la misma moneda en la que la empresa pagó los impuestos, eliminando así cualquier riesgo de cambio de moneda, y será efectuado en un plazo de 14 días a partir del pago de los impuestos por parte de la empresa y del momento en que se haya presentado para su tramitación un reclamo válido para la devolución de los impuestos ante las autoridades fiscales.

Una medida destinada a reducir al mínimo los problemas de liquidez es la que establece que cualquier impuesto por pagar sobre los beneficios asignados a la cuenta de ingresos generados en el extranjero (es decir, las ganancias derivadas de inversiones en el extranjero) no se cobrarán antes de la distribución de dichos beneficios o antes de 18 meses sucesivos al final del relativo periodo contable, lo que ocurra primero.

Podría ser oportuno para los accionistas de una empresa maltesa establecer una estructura dual de administración en Malta constituida por una empresa holding y una filial. La filial podría realizar tanto actividades comerciales como de inversión. De esa manera, los dividendos y las devoluciones de impuestos se pagarán al holding en vez de pagarlos directamente a los accionistas no domiciliados en Malta. Así se evitará una obligación tributaria inmediata en el país de residencia del accionista no maltés. Dicha empresa intermedia puede ser utilizada por el accionista no domiciliado como vehículo para otras inversiones.

Las empresas maltesas que llevan a cabo actividades internacionales están exentas de impuestos sobre los documentos, lo que significa que las transferencias de acciones a esas empresas no están sujetas a dicha obligación. Además, las ganancias de capital obtenidas por los no domiciliados sobre transferencias de acciones en empresas maltesas no están sujetas a impuestos en Malta, siempre que los activos de la empresa no consistan principalmente en bienes inmuebles ubicados en Malta.

Deducción por doble imposición en Malta

Malta no impone ninguna retención fiscal por dividendos transferidos al exterior, intereses, y regalías, independientemente del domicilio fiscal y la situación del destinatario. Sin, embargo, los ingresos recibidos de fuentes extranjeras pueden estar sujetos a una retención fiscal y ser gravados con otros impuestos extranjeros. En consecuencia, la legislación fiscal de Malta ofrece cuatro formas de deducción por doble imposición para asegurar que se evite la doble imposición.

Malta ha celebrado más de cincuenta convenios en materia de doble imposición, en su mayoría basados en el Modelo de Convenio de la OCDE, el cual garantiza la desgravación de la doble imposición. Dicha desgravación también se puede lograr gracias a la desgravación fiscal del régimen de Commonwealth británico, a la desgravación de impuesto unilateral y al crédito fiscal a tanto alzado por impuestos pagados en el exterior.

La desgravación fiscal del régimen de Commonwealth se aplica en donde la deducción prevista por los tratados sobre la doble imposición no está disponible. Ésta es una forma de deducción limitada disponible contra impuestos pagados en los países de la Commonwealth y está sujeto a reciprocidad.

La desgravación unilateral se puede utilizar cuando se impone un impuesto extranjero sobre los ingresos recibidos de un país con el cual Malta no tiene un tratado sobre la doble imposición y a los cuales no se les puede aplicar la desgravación fiscal de la Commonwealth. El impuesto extranjero gravado es aceptado como crédito contra el impuesto imputable en Malta sobre el importe bruto. Sin embargo, el crédito no podrá exceder el total de las obligaciones tributarias en Malta por ese ingreso.

En estructuras multinivel formadas por empresas maltesas y empresas no residentes, la deducción por doble imposición por el impuesto subyacente impuesta a los beneficios de los cuales se distribuye un dividendo ha sido extendida a los impuestos generados en Malta. Las estructuras formadas por un holding maltés y una filial extranjera o una subfilial que esté sujeta pagar a impuestos en Malta ahora tiene derecho a una deducción fiscal sobre el impuesto maltés que grava sobre la filial extranjera directa o indirecta.

Para reclamar la deducción prevista por los tratados sobre la doble imposición, la desgravación fiscal del régimen de Commonwealth o la desgravación unilateral, el beneficiario de los ingresos debe probar a las autoridades fiscales que el ingreso proviene de una fuente extranjera, que ha sido gravado con impuestos extranjeros y debe comunicar el importe de dichos impuestos.

El crédito fiscal a tanto alzado por impuestos pagados en el exterior se aplica donde las otras formas de deducción por doble imposición no están disponibles y cuando no haya evidencia de gravámenes extranjeros. Este tipo de deducción está disponible para una empresa maltesa que recibe ingresos y/o ganancias de capital del extranjero asignados a la cuenta de ingresos generados en el extranjero. El crédito fiscal a tanto alzado por impuestos pagados en el exterior se calcula al 25% del importe del ingreso percibido por la empresa en el extranjero antes de las deducciones. El ingreso más el crédito menos los gastos deducibles está sujeto al impuesto sobre la renta maltés pleno.

Este ejemplo ilustra que, aun sin gastos, la tasa corporativa del impuesto sobre la renta del 35% se puede reducir a una tasa efectiva del 18,75% de los beneficios netos. Después de la distribución de los beneficios se aplicarán los créditos fiscales y las devoluciones, que efectivamente reducirán la tasa impositiva al 6,25% o incluso menos.

 

 

Passive Income

Trading

 

Income

 

having participating holding (PH)

having PH claims FRFTC

(no PH) claims FRFTC

Passive

 

Interests

& Royalties

 

 

 

 

 

Company

 

 

 

 

 

 

Profit before tax

10,000

10,000

10,000

10,000

10,000

 

 

 

 

 

 

Gross up for the FRFTC

2,500

2,500

 

 

 

 

 

 

 

10,000

12,500

12,500

10,000

10,000

 

 

 

 

 

 

Tax at 35%

3,500

4,375

4,375

3,500

3,500

 

 

 

 

 

 

Credit for the FRFTC

 

(2,500)

(2,500)

 

 

 

 

 

Tax payable

3,500

1,875

1,875

3,500

3,500

 

 

 

 

 

 

Shareholder

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gross dividend

10,000

10,000

10,000

10,000

10,000

 

 

 

 

 

 

Tax charged at 35%

3,500

3,500

3,500

3,500

3,500

 

 

 

 

 

 

Credit for tax

3,500

3,500

3,500

3,500

3,500

 

full

full

2/3

5/7

6/7

 

 

 

 

 

 

Refund of company tax to stakeholders

3,500

1,875

1,250

2,500

3,000

 

 

 

 

 

 

Effective

0%

0%

6.25%

10%

5%

Tax Rate

Exención sobre regalías derivadas de patentes

Los ingresos por regalías y similares derivados de patentes relacionadas con invenciones admisibles están exentos del impuesto sobre la renta en Malta bajo ciertas condiciones. Los ingresos en cuestión pueden ser generados en Malta o fuera de ella, y la exención se aplica independientemente del país de origen. Además, el hecho de que el ingreso provenga de una actividad comercial o sea simplemente un ingreso pasivo no es un factor determinante para decidir si aplicar o no la exención. Cualquier ingreso de regalías distribuidas en forma de dividendos también estará exento a nivel de los accionistas.

Filiales

La legislación maltesa prevé para las empresas incorporadas o constituidas fuera de Malta que puedan hacer negocios en o través de Malta mediante una filial o un establecimiento en Malta. Esto crea una alternativa válida cuando las empresas optan por no registrar una persona jurídica distinta sino que llevan a cabo sus actividades en o a través de Malta mediante una propia extensión corporativa en el extranjero. El resultado es que una filial reúne los requisitos para ser considerada una compañía registrada en Malta.

Una de las implicaciones de esto es que una filial de una empresa extranjera es tratada como un establecimiento permanente a efectos impositivos. Una filial puede ser sujeta a imposición en Malta sólo de los ingresos procedentes de Malta y de los ingresos obtenidos en el extranjero pero recibidos en Malta. Los ingresos de la filial serían gravados en la misma proporción que los de una empresa maltesa, mientras que el cálculo de los ingresos seguiría al adoptado por una empresa nacional. Los accionistas de las empresas extranjeras pueden beneficiarse de devoluciones de impuestos, siempre que se satisfagan las condiciones pertinentes. Además, todos los beneficios fiscales concedidos a las empresas constituidas o domiciliadas en Malta se extienden también a sus filiales.

Es importante notar que en el caso de filiales que no están ni constituidas ni domiciliadas en Malta, los beneficios distribuibles serán los beneficios que pueden ser atribuidos a las actividades de la filial maltesa después de deducir los beneficios que dicha empresa haya distribuido en años anteriores.

Redomiciliación (continuación) de empresas a Malta

Es el derecho de sociedades maltés el que disciplina la redomiciliación de empresas extranjeras a Malta y viceversa. Las empresas que son redomiciliadas a Malta pueden estar registradas en Malta como empresas maltesas sin necesidad de ser disueltas o liquidadas en la jurisdicción donde fueron registradas originalmente.

Una empresa puede ser redomiciliada a Malta si:

  • la jurisdicción extranjera permite dicha redomiciliación;

  • la empresa está autorizada a hacerlo por su acta constitutiva, estatutos y escritura de constitución;

  • se demuestra que la jurisdicción extranjera ha sido informada de que la empresa quiere ser redomiciliada a Malta;

  • los accionistas, obligacionistas y acreedores de la empresa accedieron a la redomiciliación en el número o porcentaje requerido por la ley de la jurisdicción extranjera; y

  • se pagaron los derechos de inscripción en Malta. Éstos varían en función del capital social autorizado de la empresa extranjera.

La continuación no creará una nueva entidad jurídica, pero la empresa tendrá que redomiciliarse en Malta y todos sus bienes, derechos, responsabilidades y obligaciones permanecerán intactos.

Después de la redomiciliación la empresa resulta domiciliada y residente en Malta según la Ley del Impuesto sobre la Renta de Malta (Income Tax Act). Ningún impuesto o imposición fiscal grava sobre la continuación de la empresa en Malta. Además, los beneficios no distribuidos de la empresa (salvo que, excepcionalmente, hayan sido gravados en Malta en una fase precedente) se asignarán a la cuenta libre de impuestos de la empresa en la fecha de la continuación en Malta. Los dividendos distribuidos por la empresa de su cuenta libre de impuestos a un accionista no residente están exentos de impuestos en manos de ese accionista y no se deberían divulgar. La empresa podrá hacer uso de los tratados malteses sobre la doble imposición y otras formas de deducción por doble imposición como domiciliado fiscal en Malta y puede tener derecho a otras exenciones, como por ejemplo, una exención fiscal sobre beneficios de capital sobre algunos dividendos y ganancias de capital extranjeros. Además, los ingresos obtenidos en el extranjero que no se remiten a Malta y las ganancias de capital generadas en el extranjero no pueden someterse a imposición en Malta.

Constitución de una empresa en Malta

Procedimiento para el registro

Se deben presentar el Acta Constitutiva y los Estatutos Sociales al Registro Mercantil y pagar la tasa de registro. La tasa se calcula sobre una escala progresiva en función del capital social autorizado de la empresa y puede variar de €245 (si el capital social autorizado no excede de €1.500) a €2.250 (si el capital social autorizado es de €2.500.000 o más). El Registro Mercantil emitirá entonces el relativo certificado de registro requerido para que la empresa pueda empezar sus actividades.

Requisitos de capital

En el caso de una sociedad de responsabilidad limitada, el capital social mínimo requerido por la ley es de €1.250 (o su equivalente en moneda extranjera), de los cuales al menos el 20% debe ser pagado al momento de suscribirse y depositado en una cuenta bancaria a nombre de la empresa.

Directores y secretario de la empresa

Una empresa maltesa debe tener al menos un director, que en algunos casos, puede actuar también como secretario de la sociedad. El director puede ser una persona jurídica; sin embargo, el secretario de la sociedad debe ser una persona física (salvo por una excepción en el caso de los fondos de inversión).

Accionistas

Si bien la ley generalmente requiere que una empresa tenga al menos dos accionistas, es posible registrar una empresa con un solo accionista si se satisfacen ciertas condiciones. Los accionistas pueden ser personas físicas o jurídicas. Se debe realizar al menos una vez al año una asamblea general de socios.

Está permitido que las acciones de la empresa estén en manos de un fiduciario autorizado, para que de ese modo la identidad de los beneficiarios efectivos permanezca confidencial.

Domicilio social

Una empresa registrada en Malta debe tener su domicilio social en Malta. Si se requieren servicios de domiciliación nuestro estudio puede ofrecer sus instalaciones para ese fin.

Tiempo necesario para la constitución

Normalmente el proceso de constitución tarda menos de una semana siempre y cuando se nos hayan proporcionado toda la información, documentación y pagos requeridos.

Estados financieros y rentas anuales

Las cuentas anuales deben ser depositadas en el Registro Mercantil. Dichas cuentas comprenden una lista de nombres y datos personales de los funcionarios y de los accionistas de la empresa, incluso los detalles de su estructura de capital junto con cualquier modificación de los mismos ocurrida durante el curso del año. Se paga anualmente una tasa de registro calculada en función del capital social autorizado de la empresa que puede variar de un importe mínimo de €100 (si el capital social autorizado no excede de €1.500) a €1.400 (si el capital social autorizado es de €2.500.000 o superior).

Cuentas financieras

Todas las empresas registradas en Malta deben preparar estados financieros correctos que deben ser auditados por un contador público certificado que también debe ser auditor certificado. Los estados financieros auditados deben ser presentados anualmente a las autoridades fiscales y al Registro Mercantil. Bajo ciertas condiciones, las empresas podrán presentar al Registro Mercantil estados financieros abreviados.

 

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