Instituciones bancarias y financieras

El sector de los servicios financieros está considerado uno de los pilares de la economía maltesa y también es el sector de mayor expansión, en particular modo, tras su adhesión a la UE.

Malta se ha consolidado como una jurisdicción de servicios financieros de renombre, gracias a una política seria de cumplimiento de la normativa pero con flexibilidad. Además, el favorable régimen fiscal de Malta y los mecanismos de deducción por doble imposición junto con el régimen de pasaporte único, aseguran a los operadores de servicios financieros un entorno muy atractivo para llevar a cabo sus actividades.

Instituciones bancarias y financieras

En Malta, las actividades bancarias son principalmente reguladas por la Ley Bancaria de 1994, la cual proporciona un régimen regulador moderno con toda la flexibilidad necesaria para un ambiente bancario dinámico. Esta ley también prevé los procedimientos de autorización relativos a la apertura de sucursales y oficinas de representación de bancos extranjeros en Malta, además, contempla la reglamentación de las entidades de dinero electrónico. Las instituciones financieras diferentes a las mencionadas anteriormente son principalmente reguladas por la Ley de Instituciones Financieras de 1994.

Entidades de crédito

Las actividades bancarias están reguladas por la Ley Bancaria de 1994, junto con una serie de reglamentos y directivas que reflejan las directivas emitidas por la UE en ese ámbito.

En los últimos años, una serie de entidades de crédito extranjeras se han establecido en Malta, la mayoría de las cuáles opera en nichos de mercados especializados en el sector bancario.

Criterios de autorización

El capital propio mínimo requerido para una entidad de crédito es de 5 millones de euros y la adecuación de los fondos propios se mide sobre una base de activos ponderados según el riesgo. La Ley Bancaria de 1994 reconoce la importancia de medir y monitorizar la concentración del riesgo estableciendo y limitando grandes exposiciones al riesgo en relación a los fondos propios de un banco. El principio de los “cuatro ojos” es otro criterio que se debe respetar. Además, se deben satisfacer los siguientes requisitos: conducta prudente, personas adecuadas e idóneas, integridad y profesionalismo, flujos de información adecuados y la posibilidad de una vigilancia consolidada.

Régimen de pasaporte europeo

Según los artículos del reglamento sobre los derechos de pasaporte europeo para las entidades de crédito de 2004, las entidades de crédito podrán hacer uso del régimen de pasaporte único y, tras el cumplimiento de las formalidades prescritas, pasaportar en Malta o fuera de Malta de/a un estado de la UE o EEE por medio del establecimiento de una sucursal u ofreciendo servicios sobre una base transfronteriza.

Entidades de dinero electrónico

La Ley Bancaria de 1994 introdujo el concepto de dinero electrónico y de entidades de dinero electrónico. Aunque a las entidades de crédito ya se les había concedido la oportunidad de ofrecer servicios de banca electrónica, esta posibilidad se ha extendido a entidades independientes. Por lo tanto, las entidades de dinero electrónico ahora disponen de parámetros regulatorios y de un marco normativo para obtener la licencia.

La directiva sobre entidades de dinero electrónico que ha sido emitida por la Autoridad para los Servicios Financieros de Malta (MFSA) y que se basa en la directiva 2000/46/EC de la UE, establece el marco normativo para las entidades de este tipo. A diferencia de lo dispuesto para las entidades de crédito, a las entidades de dinero electrónico no les es permitido conceder préstamos ni llevar a cabo otras actividades bancarias relacionadas, sólo pueden invertir en activos negociables de elevada liquidez.

Los fondos propios mínimos de las entidades de dinero electrónico han sido fijados en 1 millón de euros.

Instituciones financieras

Las instituciones financieras son reguladas por la Ley de Instituciones Financieras de 1994, junto con una serie de reglamentos y directivas. Los fondos propios iniciales requeridos para las instituciones financieras son establecidos por la Autoridad para los Servicios Financieros de Malta después de haber estudiado cada caso presentado. Las actividades de una institución financiera pueden incluir: préstamos, arrendamiento financiero, servicios de transferencia de dinero, emisión y gestión de medios de pago, corretaje de cambios, capital de riesgo, cambio de divisas y otras actividades en el mercado monetario.

Entidades de pago

Las disposiciones de la Directiva sobre los Servicios de Pago (Payment Services Directive -PSD) que regula las entidades de pago (EP) han sido parcialmente transpuestas a la ley maltesa con la Ley II del 2010 que modifica la Ley de Instituciones Financieras (Capítulo 376 de las Leyes de Malta) (la “Ley”) y parcialmente al Reglamento de Instituciones Financieras de la Autoridad para los Servicios Financieros de Malta (FIR/01/2010 y FIR/02/2010). El Segundo Anexo de la Ley establece, entre otras cosas, las actividades en las que una EP puede participar. Éstas pueden ser divididas en cuatro categorías principales:

  • servicios relativos a una cuenta de pago que permitan el depósito o el retiro de efectivo de una cuenta de pagos o la ejecución de operaciones de pago con débito directo, por medio de una tarjeta de pago (o dispositivo similar) o una transferencia de crédito;

  • la emisión y/o adquisición de instrumentos de pago;

  • envío de dinero;

  • ejecución de operaciones de pago en donde el consentimiento del pagador a ejecutar la operación de pago se da mediante cualquier dispositivo de telecomunicación, digital o tecnológico y el pago se hace al operador de red, del sistema informático o de telecomunicación. Sin embargo, el operador debe actuar únicamente como intermediario para el usuario de servicios de pago.

A una EP también se le permite prestar servicios auxiliares y puede proveer servicios de pago y realizar actividades económicas distintas a la prestación de servicios de pago. La principal diferencia entre una EP y las otras categorías de proveedores de servicios de pago (particularmente las entidades de crédito y las entidades de dinero electrónico) es que las EP no están autorizadas a recibir depósitos u otros fondos reembolsables del público y debe utilizar los fondos solamente para proveer servicios de pago. La Ley establece con claridad que cuando una EP reciba fondos de un usuario de servicios de pago, con la intención de proveer servicios de pago, eso no constituirá un “depósito u otros fondos reembolsables”. La Ley establece que cualquier sociedad que desee empezar en Malta la actividad de institución financiera, incluyendo la de EP, debe solicitar la autorización de la MFSA. En el caso de una EP, la MFSA debe comunicar su decisión en un plazo de 3 meses a partir de la recepción de la solicitud completa.

Debido a que el ámbito de las actividades permitidas a una EP es relativamente limitado, los requisitos normativos y de control para las EP son menos estrictos que los aplicables a los bancos. La Ley, en base a la Directiva sobre los Servicios de Pago, adapta el régimen de servicios de pago a los riesgos inferiores que conlleva una actividad de EP.

Criterios de autorización

Para obtener la autorización se debe cumplir con los siguientes requisitos mínimos: conducta prudente, personas adecuadas e idóneas, integridad y profesionalismo, flujos de información adecuados y la posibilidad de una vigilancia consolidada. El principio de los “cuatro ojos” es otro criterio que se debe respetar.

Imposición

Malta ofrece un régimen fiscal muy favorable a los accionistas de entidades de crédito, entidades de dinero electrónico e instituciones financieras. Además, en Malta, es posible pedir la resolución anticipada respecto al tratamiento fiscal de operaciones que involucren instrumentos financieros y comercio internacional. Para mayor información consúltese el folleto informativo ‘Empresas maltesas e impuestos’.

Redomiciliación

Una persona jurídica creada o constituida en otra jurisdicción puede ser autorizada por el Registro Mercantil de Malta a continuar como persona jurídica registrada o constituida en Malta si satisface ciertos criterios.

Del mismo modo, el Registro Mercantil de Malta tiene el poder de autorizar a una persona jurídica registrada en Malta a seguir como persona jurídica registrada, incorporada o constituida bajo las leyes de un país fuera de Malta, siempre que se satisfagan ciertos requisitos.

 

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